En la 106.0 FM, programas Amenos, Culturales y Latinoamericanos de la Salud Mental y Emocional.
domingo, 23 de junio de 2019
sábado, 22 de junio de 2019
La
psicología de la superación ante las adversidades
Por psicóloga Paola Cruz Correa

Hoy en día es común encontrar opiniones referentes a cómo el mundo se
está transformando lentamente en un lugar hostil. Los adultos, en especial
aquellos que se acercan a la tercera edad y los abuelos, mencionan que los
eventos que se reportan en televisión, antes no se veían, afirman que la gente
“está loca” y que este mundo va de mal en peor. Puede que esto en realidad sea
un efecto de la cada vez mayor mediatización
a la que nos vemos expuestos, en donde los medios de comunicación se encuentran
presentes en diversos ámbitos de la vida. Ya ni siquiera es necesario ser un
“personaje público” para que, de la noche a la mañana, se esté en boca de todo
el mundo: sólo se necesita una conducta diferente
a lo “normal”.
Muchas veces se cae en el error de tildar las conductas de unos u
otros como anormales, simplemente por el hecho de ser diferentes o de no
encajar con el concepto que se tiene de la norma. Esto, aunado a la tendencia
creciente de la exposición en medios, que lleva a que incluso los aspectos más
íntimos de las personas se vean revelados al público, limita los espacios
personales, pudiendo incluso afectar seriamente a las personas.
Lo que las personas del común no suelen tener en cuenta es el hecho
de que cada persona tiene unas estrategias de afrontamiento de sus problemas
muy diferentes, y que eso no necesariamente hace “bueno” o “malo” un
comportamiento. Incluso, hay personas que a pesar de que todas las adversidades
les ocurren, y que aun cuando son ampliamente criticados, logran salir adelante
sin mayores contratiempos. ¿Qué hace la diferencia entre unos y otros
individuos, si supuestamente todos podemos ser medidos con el mismo rasero?
El estudio de estas diferencias empieza con lo que se ha denominado
como Capital Psíquico, un conjunto de
factores y procesos que blindan a la persona para minimizar impactos de las
adversidades, a partir de aprendizajes y fortalezas personales[1].
Una de las leyendas más conocidas es la de Oda
Nabunaga, a quien se le atribuye la unificación de Japón oriental. Él, junto a
un reducido número de combatientes, se enfrentó a un señor feudal que le
aventajaba militarmente. Al ver desmoralizados a sus soldados, fue a un templo sintoísta,
en donde se conceden “favores divinos” a quien reza y “saca cara”, al lanzar
una moneda al aire. Se dice que cuando salió del templo, y lanzó la moneda,
cayó cara: sus soldados combatieron con ferocidad y ganaron. Cuando uno de sus
allegados le mencionó que todo se lo debían a los dioses y al destino, Nobunaga
le mostró la moneda que había arrojado, una moneda de dos caras[2].
Es decir, afrontar las adversidades de buena manera no es un milagro, o
consecuencia de actos divinos, sino que es una habilidad que reside en las personas,
y que por lo tanto, se puede trabajar y potenciar.
En el estudio de dicho capital psíquico, los autores han identificado cinco factores principales: las capacidades
cognitivas para aprender y
usar lo aprendido (creatividad, curiosidad, motivación, sabiduría), las capacidades
emocionales para ejecutar proyectos (honestidad, autoestima,
persistencia, resiliencia), las habilidades cívicas y la influencia
ciudadana (liderazgo, lealtad, compromiso, prudencia), capacidades de vinculación
interpersonal (inteligencia emocional, amor, humor, empatía y
altruismo), y un sistema orientador de metas basado en valores (justicia, perdón, gratitud, espiritualidad).
Corrientes como la Psicología Positiva, se centran en la experiencia óptima,
es decir, en las personas siendo y dando lo mejor de sí mismas, sin negar negar
en absoluto el sufrimiento humano[3]. Propende, entre otras
cosas, por no tratar las conductas que supuestamente se
alejan de un término central como enfermedades, además de preocuparse por
entender en toda su extensión, los componentes biológicos, sociales y
culturales que acompañan dichos comportamientos[4]. Desde un principio, fue importante para los
investigadores entender cómo y por qué algunos niños que habían vivido
experiencias traumáticas, como
violencia, abandono, hambruna y demás, no desarrollan enfermedades mentales con
el paso de los años[5]. En los
estudios, se ha podido identificar que esta habilidad, denominada resiliencia, deriva de una serie de
interacciones de la persona con su entorno. Por ejemplo, características internas
del individuo, como su temperamento biológico y su inteligencia (entre más alto
sea el CI, mayor resiliencia6); él locus de control o
dominio (lo ideal es que sea interno, en donde se aceptan las consecuencias de
los propios actos, lo cual deriva en mayores niveles de autoeficacia7;
las características de la comunidad en donde vive,
especialmente su familia y las pautas de crianza; y desde luego, la experiencia
que tenga la persona enfrentando situaciones estresantes, y el número, duración
e intensidad de estas8.

Así, el término va más allá de la designación invulnerabilidad
al estrés, e implica también la habilidad de recuperarse de eventos negativos9. Por lo mismo, el concepto resulta
relevante para explicar los procesos de adaptación de las personas a entornos
cambiantes10, y como programa de intervención a partir del
entrenamiento en habilidades. En definitiva, ser resiliente es como tener la
moneda de dos caras de Nabunaga, en donde independientemente de las
dificultades, siempre se encuentra la forma de salir avante.
REFERENCIAS
Becoña, E. (2006). Resiliencia: definición,
características y utilidad del concepto. Revista
de psicopatología y psicología clínica, 11(3), 125-146.
Casullo, M. (s.f.). El capital psíquico: Aportes de la Psicología Positiva. Psicodebate, 6.
Psicología, Cultura y Sociedad.
Forés, A. y Grané, J. (2008). La resiliencia: crecer desde la adversidad.
Barcelona: Plataforma Editorial.
Garmezy, N. (1991).
Resilience in children's adaptation to negative life events and stressed
environments. Pediatric Annals, 20, 459-466.
Kumpfer, K., Szapocznik, J.,
Catalano, R., Clayton, R.R., Liddie, H.A., McMahon, R., Millman, J., Orrego,
M.E.V, Rinehart, N., Smith, I., Spoth, R. y Steele, M. (1998). Preventing substance abuse among
children and adolescents: Family-centered approaches. Rockville, MD: Department
of Health and Human Services, Center for Substance Abuse Prevention.
Park, N., Peterson,
C., & Sun, J. (2013). La Psicología Positiva:
Investigación y aplicaciones. Terapia
psicológica, 31(1), 11-19.
jueves, 13 de junio de 2019
domingo, 9 de junio de 2019
Poema de una Amiga... La Muerte Positiva
No entiendo por
qué te temen tanto si desde que damos nuestro primer grito al nacer llegando a este
nefasto mundo sabemos que tú ya estas al lado nuestro esperando y mirándonos
fijamente como diciendo hoy llegas pero algún día vendré por ti, esa extraña de
sanción de júbilo que damos a nuestros seres queridos por nuestra llegada pero
que con el paso del tiempo esos mismos que nos recibieron con tanto amor y alegría olvidaron contarnos de ti, de
tu presencia e importancia en nuestras vidas y no solo porque convives
a diario con nosotros sino porque muchos te llevan por dentro estando en vida desde
el mismo día en que nacieron hay otros COMO
YO que simplemente esperamos el momento
en que se acabe el baile final y se termine nuestra canción y decidas pasar a
buscarnos como nuestro gran amor ese que representa lo único fijo que tenemos
en nuestra vida.
Espero demorarme para nuestro gran encuentro y mientras eso
llega permíteme ayudar a quienes han muerto
por dentro y de volverles el sentido por vivir. Esto es un juego entre tú y yo
y aun que ya sabemos que tu siempre ganaras daré lo mejor de mí para hacerlo lo
más divertido posible. Todo lo que te pueda arrancar antes de que te lo tengas
que llevar será un triunfo para mí.
Richard Beltrán.
sábado, 8 de junio de 2019
El Precio de La Belleza
Algunos estudios
plantean o refieren al suicidio localizado a través de la exposición a
procedimientos quirúrgicos de forma repetitiva y es acá en donde me asalta la
duda acerca de esas personas que se exponen detrás de un quirófano solo por
perder algunos kilos demás o mejorar su silueta o apariencia. Para nadie es un
secreto que cualquier tipo de intervención médica y en este caso quirúrgica
posee un alto riesgo de que su salud pueda verse complicada al punto de morir
en esa sala de cirugía entonces por qué
exponernos a tan alto costo. Será que la vanidad y la presión del medio nos
están llevando más allá del control de nuestra propia realidad en donde
preferimos un buen cuerpo a cambio de poder llegar a perder nuestra vida. Y es
importante aclarar que si ben es cierto que son las mujeres quienes en práctica
se realizan con más frecuencia este tipo de procedimientos médicos, hoy por hoy
cada día son más los hombres que recurren a estas intervenciones contar de
verse mejorados en su aspecto físico, como reflexión queda.
¿Se les brinda
acompañamiento psicológico a estas personas por parte de los centros
médicos que las practican, echan ellos
para atrás la decisión de una cirugía a sabiendas que puede aumentar aún más el
riesgo de perder vida de alguna persona que la práctica o simplemente para
ellos por la naturaleza del negocio es un cliente más que está pagando sin
importar las consecuencias del desenlace?
Duelo Positivo y Depresión
Los procesos de duelo especialmente cuando están
relacionadas con fechas o acontecimientos especiales por la pérdida de ese ser
querido( fecha de cumpleaños, aniversarios,
etc.) se convierten en un factor de muy alto riesgo , ya que en
ocasiones se busca estos espacios en el calendario para intentar situaciones de
auto agresión que muchas veces terminan en intentos suicidas, en este aspecto
es muy importante poder identificar la diferencia entre el duelo que se
origina por la pérdida de un ser querido y la
depresión clínica centrada en la persona, ya que a un que a simple vista se
pudieran encontrar algunos síntomas con varias similitudes el primero obedece a
un proceso normal en el cual se espera que con el paso de los días y semanas la
persona vaya interiorizando hasta llegar aun duelo positivo.
Mientras que en la
segunda los cuadros de malestar emocional están directamente ligados con
sentimientos e ideas de culpa que padece la persona relacionados a la muerte de su ser querido. Esto nos lleva a realizar un trabajo urgente pues esto empieza
a convertirse en una carga emocional bastante fuerte ante los sentimientos de
culpa que tienden a aparecer en estos momentos, sumado a la presencia de muchos
interrogantes y respuestas lo que aumenta
el riesgo de que este familiar pueda
incurrir en una situación de auto agresión.
Richard Beltrán. Psicólogo Mexicano.
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